La disfunción eréctil es la dificultad persistente para conseguir o mantener una erección suficiente para una relación sexual satisfactoria. Es muy frecuente, sobre todo a partir de los 40-50 años, y no es un motivo de vergüenza: es un problema de salud con causas conocidas y tratamientos eficaces. Además, puede ser una señal temprana de otras enfermedades, como las cardiovasculares o la diabetes, por lo que conviene estudiarla. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez le atiende con discreción y le propone el tratamiento que mejor se adapta a usted.
Para que haya una erección tienen que funcionar a la vez los vasos sanguíneos, los nervios, las hormonas y el estado emocional. Si falla alguno de estos elementos, la erección puede ser insuficiente. No es una pérdida ocasional: se habla de disfunción eréctil cuando ocurre con frecuencia durante varios meses.
Muchos hombres dudan en consultar. Es comprensible, pero retrasarlo solo prolonga el problema y puede retrasar el diagnóstico de otras enfermedades.

La disfunción eréctil suele tener más de una causa a la vez. Estas son las más frecuentes:
En la primera consulta estudiamos su caso de forma completa:
Importante: Si la causa es hormonal o hay pérdida de deseo, consulte también la página de pérdida de libido.
El tratamiento se elige según la causa, la gravedad, su salud y sus preferencias, y también las de su pareja.
Los fármacos orales facilitan la erección cuando hay estímulo sexual. Son eficaces en muchos pacientes, pero tratan el síntoma, no la causa, y hay que tomarlos cada vez que se desee. No se pueden usar en algunas personas, por ejemplo con ciertos medicamentos para el corazón.
Las ondas de choque de baja intensidad estimulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el pene y mejoran el flujo de sangre. A diferencia de los fármacos, buscan tratar el origen del problema y mejorar la erección de forma más duradera. Se aplican en consulta, en sesiones cortas, sin anestesia y sin dolor importante. Los estudios muestran mejoría sobre todo en la disfunción de origen vascular leve o moderada. Más sobre las ondas de choque.
Un cilindro que se coloca sobre el pene y crea vacío, haciendo que entre sangre. Se mantiene la erección con un anillo en la base. Es un método sin fármacos, útil en algunos pacientes y como complemento.
Se administra un fármaco directamente en el pene (intracavernosas) o en la uretra (intrauretrales), y provoca la erección en pocos minutos. Son eficaces incluso cuando fallan los fármacos orales. El paciente aprende a usarlas en consulta.
Cuando los demás tratamientos no funcionan o no son adecuados, la prótesis ofrece una solución definitiva. Es una cirugía con altos niveles de satisfacción. Más sobre la prótesis de pene.
Así actúa cada opción y cuándo suele plantearse.
La elección final se decide en consulta, según su caso y sus preferencias.
Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.
¿Tiene otra duda? Llámenos al 91 822 80 27 o escríbanos.
En la mayoría de los casos sí. Hay tratamientos eficaces para casi todos los pacientes.
Es más frecuente con los años, pero no se debe considerar inevitable. Consulte.
Sí. La erección y el corazón dependen de los vasos sanguíneos, y a menudo la disfunción eréctil aparece antes que otros síntomas.
Han mostrado beneficio en la disfunción eréctil vascular leve a moderada. No funcionan en todos los casos, y se valora a quién se indican.
Suele hacerse un ciclo de varias sesiones.
Normalmente no. Se nota un pequeño golpeteo.
En general sí, bajo control médico y descartando interacciones.
Sí: ondas de choque, bombas de vacío y prótesis.
Sí, y por eso puede ser útil que participe en la consulta si lo desea.
El coste depende de cada caso.
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