La prótesis de pene es un implante que se coloca dentro del pene para conseguir una erección firme cuando otros tratamientos no han funcionado o no son adecuados. Es una cirugía con tasas de satisfacción altas entre pacientes y parejas, y que no afecta a la sensibilidad, al orgasmo ni a la eyaculación. Es una decisión importante, que se toma con información clara. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez le explica los tipos, el procedimiento y los riesgos.
Es un dispositivo médico que se implanta en los cuerpos cavernosos, las estructuras del pene que se llenan de sangre durante la erección. La prótesis sustituye esa función: permite conseguir una erección firme, a voluntad y durante el tiempo que se desee.
No altera el deseo sexual, la sensibilidad, la capacidad de llegar al orgasmo ni la eyaculación, que siguen dependiendo de otros mecanismos.

Son dos varillas flexibles que se colocan dentro del pene. El pene queda siempre algo firme y se coloca en posición erecta o recogida con la mano. Son sencillas, con menos riesgo de fallo mecánico, y adecuadas en algunos pacientes.
Constan de dos cilindros dentro del pene, una bomba pequeña en el escroto y un depósito de líquido. Al apretar la bomba, el líquido pasa a los cilindros y se consigue la erección; al apretar otra válvula, se recoge. Es el tipo que da un resultado más natural, y el más utilizado.

Se valora en hombres con disfunción eréctil que no responden a los fármacos, las ondas de choque, las inyecciones o las bombas de vacío, o que no los toleran o no los desean. También puede indicarse en pacientes con enfermedad de Peyronie y disfunción eréctil asociada, o tras tratamientos que dañan la erección, como la cirugía de la próstata.
¿Cuándo puede no ser la mejor opción?
Otras opciones: Para conocerlas, consulte la página de disfunción eréctil.
Antes de decidir la cirugía, el Dr. Cabrera revisa con usted:
Los primeros días hay molestias, hinchazón y hematomas en la zona, controlados con analgésicos. A las pocas semanas se enseña a usar la prótesis.
La actividad sexual suele retomarse a las cuatro a seis semanas, según indique el urólogo.

Consulte de inmediato si tiene fiebre, enrojecimiento intenso, supuración o dolor creciente.
Los estudios muestran que la mayoría de los pacientes y de sus parejas quedan satisfechos con el resultado. Es el tratamiento con mayor tasa de éxito para la disfunción eréctil grave. Con el paso del tiempo, el dispositivo puede requerir una revisión o un recambio por desgaste, aunque suele durar muchos años.
AtenciónNingún tratamiento garantiza un resultado. Cada caso es distinto y el Dr. Cabrera le explicará qué puede esperar en el suyo.
Son poco frecuentes. El Dr. Cabrera le explicará los que aplican a su caso antes de decidir.
Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.
¿Tiene otra duda? Llámenos al 91 822 80 27 o escríbanos.
No. Las prótesis inflables se ven y se sienten de forma discreta, y la pareja no suele notarla.
No. El deseo, la sensibilidad, el orgasmo y la eyaculación se mantienen.
Hay molestias los primeros días, que se controlan con analgésicos.
Suele durar muchos años. Puede requerir una revisión por desgaste.
Habitualmente a las cuatro a seis semanas.
No. Se pierde la capacidad de erección natural, por eso se decide con mucha información.
Sí, con la diabetes bien controlada, que reduce el riesgo de infección.
Se intenta conservar la longitud, pero puede notarse algo más corto.
El coste depende de cada caso.
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