La eyaculación precoz es la eyaculación que ocurre antes de lo deseado, con poco estímulo y sin que el hombre pueda controlarla, lo que genera malestar en él o en su pareja. Es la disfunción sexual masculina más frecuente y, aunque cuesta hablar de ello, tiene tratamiento. Hoy se puede mejorar el control con productos de aplicación local, con fármacos y, en casos muy seleccionados, con cirugía. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez le atiende con discreción y estudia la mejor opción para usted.
Se considera eyaculación precoz cuando la eyaculación ocurre siempre o casi siempre en torno al primer minuto tras la penetración (en la forma de toda la vida), o claramente antes de lo que el paciente desea (en la forma adquirida), y además hay falta de control y malestar. No existe un tiempo «normal» universal: lo que cuenta es cómo lo vive usted y su pareja.
Puede ser primaria o de toda la vida, desde las primeras relaciones, o adquirida, si empieza más tarde y se relaciona con otros problemas de salud o psicológicos.
Pueden ser físicas o emocionales, y a menudo se combinan.
El diagnóstico es fundamentalmente clínico. En consulta se pregunta desde cuándo ocurre, si pasa siempre, con cualquier pareja, y si hay problemas de erección. Se realiza una exploración física y, según el caso, análisis de orina, hormonas o estudio de la próstata para buscar causas tratables.
¿También hay problemas de erección? Consulte la página de disfunción eréctil.
Cremas o aerosoles con anestésico local que se aplican en el glande antes de la relación para disminuir la sensibilidad y retrasar la eyaculación. Son sencillos y eficaces en muchos pacientes. Se usan con preservativo o se limpia el exceso antes, para que no afecten a la pareja.
Hay fármacos que retrasan la eyaculación, tomados a demanda o de forma diaria, según el caso. Algunos están indicados específicamente para esto y otros son antidepresivos que se usan con este fin. Deben tomarse con control médico por sus posibles efectos secundarios.
Técnicas de control, como la de parar y reiniciar o la de la compresión, ejercicios del suelo pélvico y, si hay un componente de ansiedad importante, apoyo psicológico. Se combinan con el tratamiento médico.
En casos seleccionados de eyaculación precoz de toda la vida, intensa y que no responde al resto de tratamientos, se puede reducir la sensibilidad del glande con una pequeña cirugía sobre algunas ramas del nervio dorsal del pene. Es ambulatoria pero irreversible, y la evidencia disponible es limitada, por eso se reserva para casos concretos tras un estudio cuidadoso.
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No existe un tiempo exacto. Hablamos de problema cuando es muy rápida, no se controla y causa malestar.
Muchos pacientes mejoran claramente con el tratamiento, y algunos mantienen la mejoría tras dejarlo.
Sí, usados de forma correcta. Pueden disminuir la sensibilidad de la pareja si no se limpian o se usa preservativo.
Pueden dar náuseas, mareo o somnolencia. Se valoran con el médico.
En muchos casos influye, aunque hay también causas físicas.
A veces sí: la inflamación de la próstata puede asociarse a eyaculación precoz.
Solo en casos de toda la vida, intensos y que no mejoran con otros tratamientos.
No. Reduce la sensibilidad de forma permanente, por eso se reserva para casos muy concretos.
El coste depende de cada caso.
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