El dolor durante las relaciones sexuales, o dispareunia, afecta a muchas mujeres y no es algo que haya que aguantar. Puede deberse a sequedad, cicatrices, atrofia o a otras causas. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez busca el origen del dolor y, cuando está indicado, ofrece el tratamiento con láser CO2. Todo con un trato cercano y discreto.
Es el dolor persistente o recurrente en los genitales asociado a la penetración. Puede notarse en la entrada de la vagina, en el fondo o de forma profunda.
Saber cuándo y dónde duele ayuda a encontrar la causa, y por eso la primera consulta empieza por una conversación tranquila.
A menudo hay más de un factor implicado:
La primera consulta incluye una conversación tranquila, una exploración respetuosa y, si hace falta, pruebas complementarias. Cuando la causa es ginecológica o del suelo pélvico, se coordina con otros especialistas.
AtenciónEl láser no es adecuado en todas las causas del dolor. Por eso siempre se hace primero un diagnóstico.
Láser CO2. Aplica energía controlada en la mucosa vaginal y estimula el colágeno y la regeneración del tejido. Mejora la elasticidad y la hidratación, y puede reducir el dolor cuando la causa es atrófica o cicatricial. Más información en la página de láser vaginal.
Según la causa, también se utilizan:
En la consulta previa se estudia cada caso con calma:
Lo que puede esperar tras las sesiones de láser CO2:
Puede haber flujo ligero o molestias leves durante unos días, sin necesidad de reposo.
Muchas pacientes notan menos sequedad y dolor tras las sesiones. El número de sesiones depende de cada caso.
Molestias leves, flujo transitorio y, rara vez, irritación o infección.
AtenciónEvite las relaciones sexuales y los tampones durante unos días tras cada sesión, según le indiquen en la consulta.
Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.
¿Tiene otra duda? Llámenos al 91 822 80 27 o escríbanos.
Es frecuente, pero no es normal ni hay que aceptarlo: tiene tratamiento.
Suele ser bien tolerado.
Varía según el caso.
Pasados unos días, según se indique en consulta.
Si no hay causa física, se orienta a otros enfoques. La valoración lo aclara.
En algunas causas, sí. Colaboramos con su ginecólogo.
Sí, es una de las situaciones más frecuentes.
Depende del tratamiento y del número de sesiones. Se lo explicamos en la primera consulta.
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