La labioplastia es la cirugía que remodela los labios vaginales. Puede reducir los labios menores o mayores que causan molestias o inseguridad, o aumentar los labios mayores que han perdido volumen. Muchas mujeres la buscan por comodidad al hacer deporte o al usar ropa ajustada, por dolor en las relaciones o por estética. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez le explica las opciones con total discreción y respeto.
Es una intervención de cirugía íntima femenina para modificar el tamaño o la forma de los labios.
No existe un tamaño «normal» único: hay mucha variabilidad. Se opera cuando hay molestias físicas o un malestar que la paciente quiere resolver.
Reducción. Se valora cuando hay:
Aumento: En labios mayores con pérdida de volumen, por la edad o por una pérdida de peso. Se hace con grasa propia o con relleno.
En estos casos es mejor esperar o valorar otra opción:
Le escuchamos con respeto y revisamos con usted:
Primeros días. Hinchazón, molestias y sensación de tirantez, que se controlan con analgésicos y frío local. Se recomienda reposo relativo y ropa holgada.
Semanas siguientes. Los puntos se reabsorben. Debe evitar el deporte intenso, los baños y las relaciones sexuales durante unas cuatro a seis semanas.
Consulte si hay fiebre, sangrado o supuración.
Una apariencia más armoniosa y mayor comodidad. El resultado definitivo se aprecia pasadas unas semanas, cuando baja la inflamación. En el aumento con grasa, parte del volumen se reabsorbe.
AtenciónLas cicatrices son finas y poco visibles, y se busca preservar la sensibilidad. Puede haber cambios temporales mientras cicatriza.
El Dr. Cabrera le explicará con detalle los que aplican a su caso antes de decidir.
Esta tabla es orientativa: la decisión final se toma tras estudiar su caso.
Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.
¿Tiene otra duda? Llámenos al 91 822 80 27 o escríbanos.
Con anestesia no duele; después hay molestias controlables.
Una o dos semanas para la vida diaria.
Son finas y poco visibles.
Pasadas cuatro a seis semanas.
Se busca preservarla; puede haber cambios temporales.
Sí, aunque conviene comentarlo antes si se plantea un embarazo.
Sí, por ejemplo con la plastia de clítoris o con una vaginoplastia. Se valora en consulta.
Si es estética, normalmente no está cubierta. Le informamos del presupuesto en la consulta.
Otras páginas que pueden interesarle.