Las ondas de choque de baja intensidad son un tratamiento no invasivo que aplica ondas acústicas sobre una zona concreta para mejorar la circulación, estimular la regeneración de los tejidos y reducir la inflamación. Se usan en la disfunción eréctil, la enfermedad de Peyronie, el dolor pélvico crónico y algunas formas de incontinencia. Se aplican en la consulta, en sesiones cortas, sin anestesia y sin recuperación. En IUAMEM, el Dr. Javier Cabrera Pérez valora si es el tratamiento adecuado para usted.
Son ondas acústicas que un aplicador transmite a través de la piel hasta la zona que se quiere tratar. Al llegar a los tejidos, estimulan la formación de pequeños vasos sanguíneos, activan los mecanismos naturales de reparación y reducen la inflamación. Por eso actúan sobre el origen de algunos problemas, no solo sobre sus síntomas.
No hay que confundirlas con las ondas de alta intensidad que se usan para romper piedras del riñón: en estos tratamientos la energía es baja, no daña los tejidos y se tolera bien sin anestesia.
52 %
De los hombres de 40 a 70 años tiene algún grado de disfunción eréctil
9 %
De los hombres puede desarrollar la enfermedad de Peyronie
8 %
De los hombres sufre dolor pélvico crónico en algún momento

“Las ondas de choque nos permiten tratar el origen de algunos problemas, no solo sus síntomas, y sin pasar por el quirófano.”
Dr. Javier Cabrera Pérez
Urólogo · IUAMEM
Pulse en cada uno para conocer el problema y el resto de opciones de tratamiento.

Mejora la circulación del pene y la calidad de las erecciones, sobre todo en casos de origen vascular.
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Ayuda a reducir el dolor y a ablandar la placa que causa la curvatura del pene.
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Alivia el dolor y la inflamación del suelo pélvico cuando no hay infección.
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Estimula y fortalece el suelo pélvico, a menudo junto con la magnetoterapia.
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En la mujer, ayuda a regular la vejiga hiperactiva junto con otras medidas.
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Sus efectos sobre la zona tratada son:
AtenciónNo sustituyen al diagnóstico. Antes de empezar se estudia la causa del problema para saber si son el tratamiento adecuado.

Cada sesión se hace en la consulta y dura pocos minutos. Se nota como un golpeteo suave, sin necesidad de anestesia.
Después puede volver a su vida normal en el mismo momento, sin cuidados especiales ni baja laboral.


Un ciclo de sesiones cortas, siempre tras una valoración que confirme que es la mejor opción para usted.
01
Se estudia la causa del problema para confirmar que las ondas de choque están indicadas.
02
Se ajusta el número y la frecuencia de las sesiones al problema que se trata.
03
Unos minutos de aplicación, sin anestesia, y vuelta a la vida normal.
04
Se valora la mejoría en las semanas siguientes y se decide si hace falta algo más.
Antes de empezar cualquier tratamiento, el Dr. Cabrera dedica tiempo a conocer su caso:
Sus síntomas, desde cuándo los nota, su salud general y su medicación.
Una exploración física adaptada al problema que se trata.
Según el caso, ecografía o análisis para conocer el origen del problema.
Número de sesiones, resultados esperables y presupuesto.
Resolvemos las dudas más habituales de nuestros pacientes.
¿Tiene otra duda? Llámenos al 91 822 80 27 o escríbanos.
Se notan como un golpeteo, con una molestia leve en algunos pacientes. No requieren anestesia.
Depende del problema. Suele hacerse un ciclo de varias sesiones, que el urólogo le indica tras la valoración.
La mejoría es progresiva y suele apreciarse en las semanas siguientes al ciclo de sesiones.
No. La litotricia usa ondas de alta intensidad; estos tratamientos usan baja intensidad y no dañan los tejidos.
Son poco frecuentes y leves, como un enrojecimiento o una molestia pasajera en la zona tratada.
Sí. A menudo se combinan con fármacos, magnetoterapia o ejercicios del suelo pélvico.
Le informamos de las tarifas al pedir cita. Tras la valoración, le damos un presupuesto claro de cualquier tratamiento.
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